El Gran Silencio celebró más de tres décadas de carrera con su Chuntaros Style en el Pepsi Center
Por: Omar Castillo
Fotos: Cristy Padrón
Una noche mágica para la agrupación regiomontana El Gran Silencio convirtió el Pepsi Center WTC en territorio norteño al más puro Chuntaros Style, desde Monterrey llegaron con la misión clara: calentar motores rumbo al Festival Vive Latino 2026… y vaya que lo lograron.
No fue solo un concierto, fue una celebración, la pura sabrosura se apoderó del recinto desde los primeros acordes. El acordeón marcó el camino, el bajo retumbó en el pecho y la gente respondió como se debe: bailando sin pedir permiso. Ska, rock, cumbia y ese inconfundible sabor norteño se mezclaron en una sola fiesta colectiva.

Cada canción fue un viaje directo al barrio, a la fiesta improvisada, al slam sudado y feliz. La Sultana del Norte estuvo presente en cada grito, en cada paso, en cada “¡eh, eh!”. El público capitalino se rindió ante la energía regia, demostrando que cuando suena El Gran Silencio, no hay fronteras: solo ritmo.
Este previo al Vive Latino no fue ensayo… fue advertencia. Si así suenan antes del festival, lo que viene promete ser histórico. Dormir Soñando, Decadencia, No sabemos amar, Tonta canción de amor No. 2, Circulo de amor, Déjenme si estoy llorando y desde luego Chuntaros Style hicieron cimbrar el recinto de la colonia Nápoles.
33 años de recuerdos, vivencias buenas y malas, alegrías, decepciones y un sin fin de memorias vividas a través de sus canciones lograron mantener eufórico a un público que ya pinta canas y que asistió acompañado de hijos y nietos que lograron contagiarse del ritmo y cadencia porque cuando El Gran Silencio pisa escenario, no hay silencio que valga… solo música, baile y pura sabrosura.