BANDA CUISILLOS conquista la ARENA CDMX con una NOCHE LLENA de MÚSICA y TRADICIÓN
Por: Cristy Padrón
Fotos: Mary Miranda
La agrupación jalisciense hizo retumbar la capital con un show que confirmó por qué sigue siendo referente del regional mexicano
La Arena Ciudad de México no fue anoche un recinto. Fue una fiesta de pueblo, grande, brava y con mucho orgullo.
Banda Cuisillos, la banda más perrona de la música mexicana, regresó a la capital y lo hizo como saben hacerlo los grandes: con lleno, con gritos, con sombrero y con el público de pie cantando cada tema.
Desde el primer acorde, el mensaje fue claro. Cuisillos no venía a presentar un concierto, venía a reafirmar un lugar. Un lugar que se ha ganado a pulso durante más de tres décadas dentro de la música regional mexicana.
UN RECORRIDO POR LA HISTORIA
A lo largo de la velada, la agrupación originaria de Cuisillos, Jalisco, ofreció un recorrido musical por esos temas que son parte de la banda sonora del país. Himnos que han marcado bodas, despechos, bailes y carnavales. Y el público respondió como solo responde el público de banda en la Ciudad de México: con coros multitudinarios, con el celular arriba, con el sombrero en la mano y con el grito de “¡otra, otra!” que no dejaba terminar la noche.
Hubo aplausos cerrados, hubo lágrimas, hubo baile pegadito y hubo ese ambiente festivo que solo una banda de este calibre sabe provocar. Cada interpretación fue una confirmación de su estilo inconfundible: metales potentes, ritmo que no da tregua y esa presencia escénica que combina la tradición jalisciense con el espectáculo moderno.

VIGENCIA ABSOLUTA
Con su característico estilo musical, sus trajes de indio que ya son marca registrada y el respaldo de un público que no dejó de cantar ni un solo minuto, Banda Cuisillos demostró por qué continúa siendo una de las agrupaciones más representativas y queridas del género de banda.
No es nostalgia. Es vigencia. Anoche quedó claro que la música de banda no solo llena, sino que desborda. Que tiene público fiel, multigeneracional y que pide a gritos más noches como esta en los grandes escenarios de la capital. Fue una presentación que dejó huella en la Ciudad de México y que confirmó, una vez más, que cuando Cuisillos toca, México canta.







